Litúrgica

¿QUÉ ES LA LITURGIA?

“Es la acción donde el hombre se adentra al Misterio de lo Sagrado, donde lo puede buscar, encontrar y hacerlo suyo.”

La liturgia en si es la acción que realiza el pueblo para encontrarse con su Dios. Es, por así decirlo, el encuentro del Dios vivo con el hombre vivo. Es la acción donde el hombre se adentra al misterio de lo Sagrado, donde lo puede buscar, encontrar, hacerlo suyo. La liturgia no es una simple celebración en la que se participa sin consecuencia alguna, sino que pretende abarcar la vida misma del sujeto, ya que lo introduce en el misterio de lo sagrado, lo alimenta con su palabra y lo fortifica con el alimento espiritual, y hace así de la celebración litúrgica la fuente y culmen para su vida cristiana.

Este misterio no es un algo o una cosa mágica, requiere el compromiso del Pueblo de Dios, así como el compromiso personal de cada uno de sus miembros, es por ello que la liturgia no es obra de una persona a favor de alguien como en otros ritos o sacrificios modernos y antiguos, es más bien, el significado más profundo de la palabra liturgia, es “la obra del pueblo”, que como comunidad se reúnen para cumplir el mandato realizado por nuestro Señor Jesucristo “Hace esto en conmemoración mía”. Realizando así el ejercicio litúrgico y sacerdotal que le corresponde al Pueblo de Dios, mismo que busca su santificación, así como la de toda la humanidad. Por este ejercicio participamos del cuerpo místico de Cristo, donde Cristo como cabeza preside la asamblea y se encuentra en todos y cada uno de los signos, símbolos, palabras, ritos, gestos con que la comunidad expresa su creer en Dios.

La liturgia es obra sacerdotal de Cristo y de la Iglesia, culto al Padre y santificación del hombre, ejerciendo el sacerdocio de Cristo, culto público integro, acción sagrada que realiza la santificación de los hombres. Así como Nuestro Señor Jesucristo se vale de su cuerpo para la salvación del género humano, es así como el mismo Espíritu se vale de su Iglesia para la salvación del mismo. La Encarnación, en cuanto presencia eficaz de la divino en la historia, continua efectuándose a la luz de la palabra (DV 13), en las acciones y en los signos que la Iglesia utiliza en su liturgia. Estas acciones y estos signos reciben su significado de la sagrada escritura (SC 24) son prolongación de la humanidad del Hijo de Dios. “lo visible de nuestro redentor ha pasado a sus misterios”, o sea a la Liturgia.

Pbro. Luis Enrique Estrada Duarte
Vicario Parroquial en la Medalla Milagrosa