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La Historia Detrás de Radio Familia

Radio Familia, es una radiofusora que se encuentra en el 107.9 FM de la radio, con el objetivo de actuar como un medio que encamine a una evangelización para promover los valores y los mensajes positivos que se brinden para dar a conocer el amor de Dios dentro y fuera de la Familia.
Esta estación, Surge de una inquietud motivada por el Padre Juan Rivas, quien motivó a los bienhechores Alejandro y Efraín Rico a formar un medio de comunicación que alentara la evangelización y promoviera los principales valores en la fortaleza de la sociedad, “La Familia”.
Por lo cual, este medio es alentado por obra y gracia de Dios que tuvo a bien el animar los corazones de hombres entregados al plan de salvación, es así como este proyecto nace de una familia agradecida que recibió el llamado del señor y entrega para realizar esta misión evangelizadora.
Varias son las personas que se encuentran detrás de este proyecto, sin embargo cabe destacar el pastoreo de nuestro Señor Obispo Don Eduardo Carmona, pues ha alentado y orado para que este medio sea un escalón más en la Diócesis para motivar a enviar y recibir el mensaje de Amor; además, la aportación e impulso del señor Efraín Rico y Familia para gloria de Dios ha sido apoyo para consolidar esta estructura.
Al cuestionar al señor Efraín Rico el principal objetivo de la radio menciona. “Que la palabra del Señor llegue a los corazones y sobre todo a los lugares más apartados de la región y la zona rural” por lo cual el alcance de la radio además de nuestra ciudad se hace presente en la zona serrana.
A pesar de existir muchas opiniones para encontrar el nombre de dicha estación, la presencia de Dios deja el mensaje durante una misa revelándose a un hombre, es así como Efraín Rico nos comenta en entrevista “Una mañana, al asistir a misa de 7 a.m. en catedral pedí al señor que me iluminara sobre el nombre de la radio, y al escuchar el evangelio que centraba su mensaje en el tema de la familia descubrí el nombre que el Señor quería “Radio Familia”
Para gloria de Dios esta estación surge de una familia entregada al servicio de Dios para llevar su mensaje de salvación a muchas familias más, brindando programas de crecimiento espiritual, humano, social y cultural a la comunidad en la que vivimos, motivando a toda la diócesis a sintonizar el 107.9 de su frecuencia modular, garantizando que las bendiciones de Dios se hacen presentes en el mensaje de cada día.
Actualmente las personas que colaboran en dicha radiofusora son sacerdotes y laicos comprometidos de la Diócesis, que tienen como objetivo el servicio y la entrega del mensaje salvífico de Dios que se adentra en los corazones de cada radioescucha alentando los valores de la familia.
Por ultimo cabe resaltar un mensaje que se quedado para ser parte de este proyecto pero sobre todo para dar fortaleza a este proyecto “En tiempos de ventarrones existen hombres que construyen un refugio para protegerse, otros construyen un molino para generar energía para ellos y los demás, por obra y gracia de Dios Radio Familia debe ser uno de ellos” De esta manera, lo que inicio como un sueño por gracia de Dios se convirtió en realidad “Radio Familia”

PASTORAL Y SERVICIO XXV ANIVERSARIO
LIC. Ana María Medina
Colaboradora de CODIPACS

JÓVENES, CON CRISTO Y LA IGLESIA

Resumir en unas líneas el camino de la Pastoral juvenil en estos veinticinco años como diócesis no es tarea fácil, pero nos podrán guiar tres palabras: encuentro, esperanza y compromiso.
Herederos de una tradición evangelizadora de la Arquidiócesis de Chihuahua, en los años 80’s se insistía en tomar el Retiro de Evangelización Fundamental, todos aquellos agentes de pastoral. Soy testigo de ello, pues para pertenecer al equipo de servidores de la Asamblea de Adolescentes (ADA) era un requisito. Con este retiro se trataba de propiciar el encuentro con Jesucristo vivo. Un encuentro personal de corazón a corazón. En mí y en tantos otros lo lograron, marcando nuestra historia personal antes y después de Cristo. Desde los inicios de nuestra diócesis se organizaron las Pascuas juveniles, cuya tradición permanece, así como el Proceso Vocacional, Jornadas Diocesanas y Congresos. En grupos, comunidades y ministerios, se han dado muchas experiencias de encuentro con Cristo. Es cierto, que no siempre se ha logrado la perseverancia de todos.
Con frecuencia se ha identificado a la juventud con la inestabilidad. Y claro! Los adolescentes y jóvenes no están conformes con la realidad, quieren más, sueñan, crean, son inquietos, son esperanza. Los chicos y chicas tienen fuerzas que han de ser conducidas por sus padres, sacerdotes y religiosas. En nuestra vida diocesana, la participación de los jóvenes ha sido en congresos como edecanes, y como catequistas y coros. Aun nos falta mucho para ayudarlos a desarrollar todas sus potencialidades. Nos hace falta escucharlos y brindarles más espacios de participación, junto con una sólida formación en liderazgo cristiano.
Una característica de la adolescencia y juventud es que se acaba pronto. Unido a eso nuestra realidad social, sobre todo en los 90’s con pocas instituciones educativas a nivel profesional, y una constante migración a Estados Unidos, a otras ciudades del Estado, de parroquias rurales a la ciudad; ha generado que iniciativas de formar grupos o pastorales sólidas se conviertan en nuevos comienzos. Al iniciar nuestro camino como diócesis, siendo pocos los sacerdotes, se hacía patente la falta de un asesor con mayor dedicación a los jóvenes. Gracias a Dios, a los pocos años Dios nos fue regalando vocaciones y se fue conformando este espacio de acompañamiento que aun sigue siendo limitado.

Con este aspecto dinámico, somos testigos del compromiso que muchos han hecho, y ahora ya pasados 25 años, jóvenes de los 90’s son sacerdotes, religiosas o laicos comprometidos en la Evangelización. ¡Qué alegría ver a los hijos de mis amigos y compañeros de grupo juvenil entrar ahora a grupos juveniles! Sin duda los adolescentes y jóvenes son no solo destinatarios, sino protagonistas de la Evangelización. El Sínodo de los obispos del 2018 tendrá como tema: los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional. Es un signo que la Iglesia, el Papa y los obispos, han dirigido su mirada a la juventud católica, para impulsarlos a un mayor compromiso con la Iglesia y un empeño decidido en la transformación social de nuestro país.
Somos una diócesis joven, 25 años marca una generación. Hay mucho que agradecer a Dios por tantos encuentros hermosos con Él, miramos con esperanza nuestro futuro y sentimos el llamado a comprometernos más para ser una Iglesia viva, signo de salvación y fermento de Amor en nuestra sociedad. Y tomando el mensaje de nuestro obispo Eduardo Carmona en el reciente Congreso Juvenil e iniciar Año de la Juventud: Somos jóvenes con Cristo y la Iglesia.

PASTORAL Y SERVICIO XXV ANIVERSARIO
Pbro. LIC. LEONEL LARIOS MEDINA
Asesor de la Pastoral Juvenil

Adoración Nocturna Mexicana

La misión de la Adoración Nocturna Mexicana es hacer guardia y oración, durante las horas de la noche, a Jesucristo en la Eucaristía, en desagravio por los pecados de la humanidad entera.
La ANM llega a Parral, el 5 de junio de 1922 cuando se funda la Sección de San José, bajo el arzobispado de Mons. Antonio Guizar y Valencia.
Fundada y erigida la Diócesis de Parral, luego de los trabajos del Señor Obispo Don José Andrés Corral, los directores espirituales y los adoradores, el 31 de enero de 1993, se establece el Consejo Superior Diocesano con sede en la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe.

El consejo quedó establecido
de la siguiente forma:
Director Espiritual: Pbro. Raúl Rangel
Presidente: Leoncio Bosquez
Secretario: Antelmo Bailón
Tesorero: Vicente Navarro
Con sus respectivos vocales.

Para la inauguración se contó con la presencia de una comitiva del consejo nacional, el consejo superior de Chihuahua y todos los adoradores.

Durante los 25 años de vida diocesana, los directores espirituales de la ANM son:
Pbro. Raúl Rangel Corral. (1993)
Pbro. Humberto Cobos.
Pbro. Juan Luis Gándara.
Pbro. Agustín Gamaliel Casas. (2001)
Pbro. Marco Antonio Huerta. (2008)
Pbro. Anselmo Burciaga Baca.
Pbro. Carlos Tarango Magallanes.
Pbro. Sergio Cabrales.
Es hasta el año 2008 que por decisión de Mons. Corral Arredondo, que se establece el Templo Expiatorio Diocesano de Nuestra Señora del Rayo y se traslada allí la Sede del Consejo Diocesano.
A la fecha existen secciones adoradoras en: Parral: Nuestra Señora de Guadalupe (Catedral), San José, Templo Expiatorio (Sede del Consejo). Jiménez: San Pedro de Jesús Maldonado (Guadalupe), Santo Cristo de Burgos. Santa Bárbara (Santa Bárbara). Nuestra Señora del Pilar (Valle de Zaragoza). Nuestra Señora del Rosario (Valle de Allende). San Bartolomé (Villa López). San Francisco de Asís (San Fco. Del Oro). Con 165 adoradores activos y honorarios.
La ANM está presente en las vigilias mensuales, retiros diocesanos (en las diferentes secciones), vigilias de espigas (antes celebradas en el campo 40-60 y últimamente en diferentes comunidades), procesión de Corpus Christi, peregrinación a la Basílica de Guadalupe (CDMX), peregrinación a la Montaña de Cristo Rey (Silao, Gto.), vigilias patronales, oratorios, horas santas, semana santa en todas sus actividades y demás, como congresos. Además cuenta con Sacerdotes, Diáconos, Ministros extraordinarios de la comunión, ministros de la palabra, servidores del altar y monaguillos.
Facebook: Adoración Nocturna Mexicana Diócesis de Parral.

PASTORAL Y SERVICIO XXV ANIVERSARIO
Daniel Bozquez
Colaborador de CODIPACS

El consuelo no es diversión, sino paz en el Señor

El Papa Francisco elevó una invocación al Señor para que nos enseñe la “tensión hacia la redención” en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta.
Reflexionando a partir de la Primera Lectura del día, que relata el momento en el que el pueblo de Israel es liberado del exilio, el Santo Padre puso de manifiesto que “el Señor visitó a su pueblo y lo recondujo a Jerusalén”. A la vez que explicó que la palabra “visita” es “importante” en la historia de la salvación, puesto que “toda liberación, toda acción de redención de Dios, es una visita”:
“Cuando el Señor nos visita nos da la alegría, es decir, nos coloca en un estado de consolación. Este cosechar en la alegría… Sí, han sembrado en las lágrimas, pero ahora el Señor nos consuela y nos da esta consolación espiritual. Y la consolación no sólo sucedía en aquel tiempo, es un estado en la vida espiritual de cada cristiano. Toda la Biblia nos enseña esto”.
Por lo tanto, el Pontífice exhortó a “esperar” la visita de Dios a “cada uno de nosotros”. Y dijo que “hay momentos más débiles” y “momentos más fuertes”, si bien el Señor “nos hará sentir su presencia” siempre, con la consolación espiritual, colmándonos “de alegría”.
De manera que debemos esperar este evento con la virtud “más humilde de todas”: la esperanza, que “es siempre pequeña”, pero “muchas veces es fuerte cuando está escondida como las brasas debajo de las cenizas”. Del mismo modo el cristiano vive “en tensión” hacia el encuentro con Dios, hacia la consolación “que da este encuentro con el Señor”. Francisco añadió que si un cristiano no está en tensión hacia ese encuentro, es un cristiano “cerrado”, “puesto en el depósito de la vida”, sin saber “qué hacer”.
Además, el Papa Bergoglio invitó a “reconocer” la consolación “porque están los falsos profetas que parecen consolarnos y que, en cambio, nos engañan”. Esa – dijo – no es “una alegría que se puede comprar”:
“La consolación del Señor toca por dentro y te mueve y te da un aumento de caridad, de fe, de esperanza y también te lleva a llorar por tus propios pecados. Además, cuando vemos a Jesús y su Pasión, a llorar con Jesús… Del mismo modo te eleva el alma a las cosas del Cielo, a las cosas de Dios y, asimismo, tranquiliza el alma en la paz del Señor. Ésta es la verdadera consolación. No es una diversión – la diversión no es algo malo cuando es buena, somos humanos, y debemos tener alguna –  pero la consolación te envuelve y precisamente la presencia de Dios se siente y se reconoce que éste es el Señor”.
El Papa Francisco recordó hacia el final de su homilía que hay que agradecer con la oración al Señor, “que pasa” para visitarnos, para ayudarnos “a ir adelante, para esperar, para llevar la Cruz”. Y pidió, por último, que se conserve la consolación recibida:
“Es verdad, la consolación es fuerte y no se conserva tan fuerte –  es un momento – pero deja sus huellas. Y conservar estas huellas y hacerlo con la memoria; conservar como el pueblo ha conservado esta liberación. Nosotros hemos vuelto a Jerusalén porque Él nos ha liberado desde allá. Esperar la consolación, reconocer la consolación y conservar la consolación. Y cando pasa este momento fuerte, ¿qué cosa queda? La paz. Y la paz es el último nivel de la consolación”.

MAGISTERIO PAPAL
Pbro. Lic. Martín Eduardo
Hernández Baeza

 

¡AMO A LA IGLESIA!

Qué alegría siento por este nuestro vigésimo quinto aniversario de nuestra Iglesia Diocesana de Parral. 25 años de caminar en fe, como comunidad, como Iglesia peregrina, ésta, la del sur del estado de Chihuahua, la Iglesia joven de 25 años. La Iglesia de Parral. Qué bien el lema que hemos proclamado: “Bodas de plata en la capital del mundo de la plata”.
Pues sí, bodas… porque de lo que se trata es de celebrar este matrimonio de Nuestro Señor Jesucristo, Esposo de la Iglesia, con esta comunidad de fe que es la Iglesia Católica, expresada, manifiesta en este pueblo de Dios que vive y cree en Dios, en nuestra región. Así es la Iglesia, Esposa del Cordero, es específica en cada Diócesis, donde ella, la Iglesia, se realiza plenamente.

Nosotros, somos hijos de esta Madre, la Iglesia.
Es verdad, la Iglesia es nuestra madre porque nos ha engendrado, hemos nacido en la Iglesia por el bautismo, y ella, como madre solícita y buena nos da el alimento de la palabra y de la eucaristía, de la reconciliación y de la gracia. Vivimos en la Iglesia, lugar y comunidad donde el Espíritu de Dios se manifiesta a raudales. Ella es templo del Espíritu Santo.
Por eso, ¿cómo no amarla? ¿cómo no defenderla? ¿cómo no agradecerle cuanto hace por nosotros? Iglesia bonita, semilla del Reino, Iglesia santa, la de la familia de Dios.

¡Pero tiene defectos!
Es verdad, como mi madre, la de la tierra, la de la sangre. Ella mi madre, que me dio el ser, y la fe y familia y …tanto, ¡tenía defectos! mujer enfermiza que al paso de los años y del trabajo se hizo viejita, y a causa de su entrega (once hijos) murió desgastada y cansada. Sí, junto con grandes cualidades, tenía defectos, que no diré por respeto, pero… era mi madre y por eso la amaré eternamente.
Así la Iglesia, tiene defectos, sí, pero me ha dado tanto, me ha guiado en la vida, me ha cuidado, me lleva a Jesús. En ella he conocido el amor de Dios, y de la Virgen. En ella he conocido lo que es el amor al prójimo, como hermanos. ¿Cómo no amarla? Iglesia católica ¡te amo!
Se dice alguna vez: Cristo sí, pero Iglesia no… ¡Qué terrible afirmación! Pretendiendo ir a Jesucristo sin la Iglesia (que no se identifica con la jerarquía, aunque la incluye, sino con el pueblo de Dios, y en ese pueblo, especialmente los santos, que son sus campeones y orgullo). Pero prescindir de este misterio suscitado por el Espíritu Santo que es la Iglesia nacida en Pentecostés, trae como consecuencia, y ya lo vemos en nuestros días, que la afirmación se desplace a decir: “Cristo no, pero Dios sí”. Luego se dirá “Dios no, espiritualidad sí”. Y a partir de ahí es una caída libre para creer en cualquier cosa: que si da lo mismo cualquier religión, que si en realidad no hace falta mediador para ser salvados, que si mejor salvarse cada uno, que si Dios está ausente, que si nada más nos tenemos a nosotros, sálvate tú solo, que si la reencarnación, y las vibras y las chacras y todo lo que se quiera. Un gran caos una gran confusión… “espiritualidades” bien extrañas al Espíritu de Cristo.
Por eso amo la Iglesia, porque me guía, porque me preserva del error, porque me hace pensar y discernir lo que es verdad y lo que es mentira. Porque no me solapa, sino que denuncia mi pecado, y como mamá me alienta a la esperanza del perdón de Dios y la paz con mis hermanos y el compromiso por el bien.
No, yo de esta Iglesia, la católica, no me muevo, no me salgo. Si me saliera fundaría otra, con más defectos, ¡los míos!
Y así, me identifico y me defino católico, hijo de esta Iglesia, hermano de estos fieles, en la familia de Dios. ¡Mi Iglesia, la católica, la de Cristo, María y los santos, la del Papa, la de Dios.
¡FELIZ 25 ANIVERSARIO, DIÓCESIS DE PARRAL, MI IGLESIA CATÓLICA!

EDITORIAL
Monseñor Eduardo
Carmona Ortega
Obispo de la Diócesis de Parral