El centenario de la Virgen de Fátima

El 13 de mayo de 1917 se apareció por primera vez
Nuestra Señora a tres humildes niños portugueses,
con un mensaje maravilloso que atraviesa los años y
que hoy conserva la mayor actualidad. Con ocasión
de los 100 años de las apariciones de Fátima, el Papa Francisco
ha concedido, “con la inherente indulgencia plenaria,
un Año Jubilar, del 27 de noviembre de 2016 hasta el día 26
de noviembre de 2017”. Durante ese tiempo de gracia, los
fieles podrán obtener la remisión de toda la pena temporal
debida por sus pecados, pues en esto consiste la indulgencia
plenaria.

¿CÓMO SE OBTIENE LA INDULGENCIA?
De tres maneras. Primero, todo fiel debe cumplir las condiciones
básicas de una indulgencia, es decir, confesión sacramental,
comunión eucarística y oración por las intenciones
del Santo Padre.
1.- PEREGRINAR AL SANTUARIO:
La primera forma es que “los fieles vengan en peregrinación
al Santuario de Fátima en Portugal y que allí participen en
una celebración u oración dedicada a la Virgen”. Además de
ello los fieles deben rezar el Padrenuestro, recitar el Credo e
invocar a la Madre de Dios.
2.- ANTE CUALQUIER IMAGEN DE LA VIRGEN
DE FÁTIMA EN TODO EL MUNDO:
La segunda forma se aplica para “los fieles piadosos que visitan
con devoción una imagen de Nuestra Señora de Fátima
expuesta solemnemente a la veneración pública en cualquier
templo, oratorio o local adecuado en los días de los aniversarios
de las apariciones, el 13 de cada mes desde mayo
hasta octubre de 2017, y participen allí devotamente en alguna
celebración u oración en honor de la Virgen María”.
Al respecto de esta segunda forma aclara el Santo
Padre que “la visita a la imagen de la Virgen no tiene que
ser necesariamente solo en Fátima o exclusivamente en Portugal”
sino que puede ser en cualquier parte del mundo”.
También se debe rezar un Padrenuestro, el Credo e invocar a
la Virgen de Fátima para ganar la indulgencia.
3.- ANCIANOS Y ENFERMOS:
La tercera forma de obtener una indulgencia se aplica a las
personas que por la edad, enfermedad u otra causa grave
estén impedidos de movilizarse. Pueden rezar ante una imagen
de la Virgen de Fátima y deben unirse espiritualmente
en las celebraciones jubilares en los días de las apariciones,
los días 13 de cada mes, entre mayo y octubre de 2017. Además
tienen que “ofrecer con confianza a Dios misericordioso,
a través de María, sus oraciones y dolores o los sacrificios
de su propia vida”.

Vida Dioscesana
Pbro. Lic. César Alfonso Ortega Díaz
Rector de Catedral y San Martín